TALLERES – CONSULTA ONLINE – FORMACIÓN PARA EMPRESAS
Quiero empezar a comer bien, ¿por dónde empiezo?
La Habitación Saludable, Nutrición
Es posible que este título te suene familiar. A nosotros nos suena a diario en consulta. A veces ocurre que la idea te abruma y, aunque realmente sabes lo quieres, no sabes por donde empezar, y otras veces es simplemente que quieres que alguien te acompañe porque se-te-hace-bola. Tranqui, no eres la única persona que sabe que quiere algo, pero no cómo alcanzarlo. Nos gustaría echarte una mano.
Comer bien no es meterte en La Secta de la Lechuga ni vivir contando calorías como si fueran likes en Instagram. Comer bien es aprender a cuidar tu cuerpo, sin volverte loco en el intento… y disfrutar con ello.
En cualquier caso, sabemos que los cambios cuestan trabajo, pero poner orden en tu alimentación siempre vale la pena. Nos gustaría darte unas cuantas ideas que te pueden ayudara a decidirte dar el paso hoy mismo.

7 consejos que ayudarán a dar el paso
- Olvídate de ese plan radical
Uno de los errores más comunes es pensar que ‘comer bien’ implica tirar todo lo que tienes en la despensa y empezar de cero. Eso sólo genera frustración y, casi siempre, abandono. Es mejor introducir cambios poco a poco: quizá empezar por desayunos más equilibrados, o por reducir las bebidas azucaradas, planificar las comidas y hacer la lista de la compra… Cuando un hábito se asienta, pasa a formar parte de tu día sin que tengas que forzarlo.
- Adáptalo a tu vida (no a la de Instagram)
¿Tienes horarios complicados? ¿Sois muchos en casa? ¿Hijos pequeños? De nada sirve proponerte cocinar recetas complicadas si trabajas todo el día fuera de casa o si apenas te queda tiempo al llegar a casa. Comer bien también significa adaptarte a tu realidad. Dedica unos minutos a pensar:
-
-
- qué comidas y tentempiés puedes llevar contigo cuando tienes que comer fuera de casa,
- si te sobra comida, qué se puede congelar para otra ocasión,
- qué opciones tienes cerca del trabajo que se ajusten a lo que buscas,
- qué alimentos quieres tener en tu cocina para preparar algo saludable y rico si llegas tarde,
- ….
-
Tu estilo de alimentación tiene que ser sostenible, no un quebradero de cabeza. La clave está en que los cambios que hagas te gusten y sientas que dentro de 5, 10 años… seguirás haciéndolo así.
Tu horario, tu bolsillo y tus ganas mandan. Si en este momento no tienes tiempo para recetas gourmet, o simplemente te gustan las recetas sencillas, no pasa nada. Cocina lo básico, guarda sobras, compra cosas prácticas. Lo que no sirve es querer copiar la dieta perfecta de un influencer cuando tu realidad es salir corriendo de casa todas las mañanas. Haz de tu cocina tu aliada.
- Date tus caprichos sin drama
La comida no es sólo combustible, también es placer, cultura y momentos compartidos. Existen alimentos bien equilibrados nutricionalmente que incorporamos a nuestra dieta, y otros que, sin estar tan ‘bien equilibrados’, los elegimos porque nos encanta su sabor.
No pasa nada si te comes un pastel o un helado. El problema para tu salud viene cuando esa es tu rutina. Date permiso para disfrutar sin culpa, evitarás caer en la mentalidad de “todo o nada” que sólo hará que te sientas mal. Recuerda que un ‘antojo’ no arruina tu progreso, lo que puede hacerlo es rendirte porque crees que ya “fallaste”. Un antojo no te define, la constancia, sí. Nuestras psicólogas te ayudarán a adquirir las herramientas que necesitas para afrontar esos momentos de bajón.
- No te obsesiones con las calorías
Saber las calorías que tienen los alimentos puede ayudarte a tomar conciencia de lo que comes, pero no conviertas tu vida en una calculadora. No todas las calorías son iguales, detrás de ellas se esconde su valor nutricional (ya sabes, el tipo de hidratos, de proteína o grasas que lleva). Por eso hay alimentos que, aún teniendo las mismas calorías, te hacen sentir diferente. Nuestros dietistas-nutricionistas te ayudarán a diferenciarlos.
- Rodéate de un entorno que te ayude
No se trata de fuerza de voluntad infinita, sino de hacerlo fácil. Hablamos del espacio donde vives o trabajas, pero también de la gente con quien los compartes.
Si en tu cocina sólo hay galletas y refrescos, será más difícil elegir otra cosa. Pero si tienes a mano opciones que te nutran —frutos secos, yogur, fruta a la vista lista para comer, pan que te guste—, la decisión será más fácil. También funciona compartir el proceso con alguien cercano: tener apoyo hace que el camino sea mucho más llevadero.
- Busca actividades que te gusten y muévete
El cuerpo es sabio: cuando te mueves, automáticamente quieres alimentarlo mejor. Y no, no tienes que matarte apuntarte a CrossFit o a pádel si no te gusta. Empieza por actividades que te gusten y aumenta progresivamente, sin prisas. Lo importante es que te muevas.
- Sé paciente contigo
Cambiar de hábitos no es como una “dieta milagro” de 30 días, sino de construir un mejor estilo de vida. Habrá días en los que comas sin pensar, o en los que no cumplas lo que planeaste. Está bien. Lo importante es volver a empezar en la siguiente comida, sin culpas y sin dramatizar.
Esto es un maratón, no un sprint. Habrá días buenos y días que sientas que no son tan buenos, y no pasa nada. Lo importante es volver al camino sin castigarte. El progreso está en la constancia, no en la perfección.
Comer bien no tiene que ser complicado ni aburrido. Empieza con pequeños pasos, date permiso para disfrutar y piensa en esto como un camino a largo plazo. Al final, no se trata solo de lo que hay en tu plato, sino de cómo te sientes con lo que eliges cada día. Empieza poco a poco, disfruta el proceso y haz que tu comida juegue a tu favor, no en tu contra.
Recuerda que son solamente unos conceptos generales, y que es necesario acudir a un Dietista-Nutricionista o Psicólogo que trate tu caso con profundidad. Todavía tenemos muchas cosas que contarte sobre cómo cuidar la salud, así que no dudes en suscribirte a nuestra newsletter y ponerte en contacto con nosotros para estar actualizado. Estaremos encantados de ayudarte. 🙂
LAHABITACIONSALUDABLE.COM / Facebook /Instagram
nutrición nutricionista dietista-nutricionista dieta
