Consejos · Recetas
A menudo los padres nos encontramos ante un verdadero quebradero de cabeza en cuanto a la alimentación de nuestros hijos se refiere. Y no hablamos precisamente de niños inapetentes o difíciles para comer. Hablamos de niños que son niños,que se dejan llevar por colores y formas bonitas, como es natural. Muchas de ellas representan a sus muñecos o dibujos animados favoritos… Y el problema aparece cuando la industria alimentaria aplica esta serie de atractivos a alimentos dirigidos a la infancia, con un sospechoso contenido nutricional de por medio. Esto es lo que ocurre habitualmente con las galletas y repostería industrial por las que los niños se vuelven locos, y aquí es donde comienza nuestro dilema.
Galletas y dulces industriales cargados de azúcar
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no sobrepasar los 22 gr. de azúcar por día en un niño. Un desayuno o merienda de este tipo de dulces industriales supera fácilmente la cantidad de azúcar recomendada, con el riesgo de diabetes, caries y obesidad infantil, entre otros, con lo que ello implica. Basta con examinar cualquier envase de galletas y ver detenidamente la letra pequeña de sus ingredientes. Si el azúcar está entre los tres primeros ingredientes… ¡peligro!, quiere decir que su contenido en ella es muy alto. Y cuidado, existen muchas denominaciones para el azúcar: sacarosa, jarabe de maíz, fructosa, dextrosa, glucosa, azúcar de caña, jugo de caña deshidratado y un largo etcétera. No te dejes engañar.
La Habitación Saludable · 6 de abril de 2016